Epístola de Francisco a los obispos Bonaerenses

alVATICANO – L’Osservatore Romano, el diario del Vaticano, publicó un artículo sobre una reciente carta (septiembre 2016) del Papa Francisco a los obispos de la región pastoral de Buenos Aires en Argentina. La misiva, explicó el periódico, respondía a unos “criterios básicos” propuestos por los prelados para el acompañamiento pastoral de los divorciados en nueva unión, en base a la exhortación apostólica Amoris Laetitia.

Los obispos de la región pastoral de Buenos Aires elaboraron un escrito, dirigido a sus sacerdotes, titulado “Criterios básicos para la aplicación del capítulo VIII de Amoris Laetitia”. El documento busca “acordar algunos criterios mínimos” sobre “el posible acceso a los sacramentos de algunos ‘divorciados en nueva unión’”.

La guía de los obispos bonaerenses fue remitida al Papa Francisco, quien aseguró que el documento “es muy bueno y explicita cabalmente el sentido del capítulo VIII de Amoris Laetitia”.

“No hay otras interpretaciones”, aseguró el Santo Padre, expresando su confianza en que la guía “hará mucho bien”.

En su documento, los obispos precisaron que “no conviene hablar de ‘permisos’ para acceder a los sacramentos, sino de un proceso de discernimiento acompañado por un pastor”.

La guía dirigida a los sacerdotes de Buenos Aires indica además que “cuando las circunstancias concretas de una pareja lo hagan factible, especialmente cuando ambos sean cristianos con un camino de fe, se puede proponer el empeño de vivir en continencia”.

“Si se llega a reconocer que, en un caso concreto, hay limitaciones que atenúan la responsabilidad y la culpabilidad, particularmente cuando una persona considere que caería en una ulterior falta dañando a los hijos de la nueva unión, Amoris Laetitia abre la posibilidad del acceso a los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía. (…) Lo que se propone es un discernimiento que distinga adecuadamente cada caso”.

El documento explica a los sacerdotes que “puede ser conveniente que un eventual acceso a los sacramentos se realice de manera reservada, sobre todo cuando se prevean situaciones conflictivas”.

Escrito-guía de los obispos de la Región Buenos Aires:

“Criterios básicos para la aplicación del capítulo VIII de Amoris Laetitia”

Estimados sacerdotes:

Recibimos con alegría la exhortación Amoris laetitia, que nos llama ante todo a hacer crecer el amor de los esposos y a motivar a los jóvenes para que opten por el matrimonio y la familia. Esos son los grandes temas que nunca deberían descuidarse ni quedar opacados por otras cuestiones. Francisco abrió varias puertas en la pastoral familiar y estamos llamados a aprovechar este tiempo de misericordia, para asumir como Iglesia peregrina la riqueza que nos brinda la Exhortación Apostólica en sus distintos capítulos.

Ahora nos detendremos sólo en el capítulo VIII, dado que hace referencia a “orientaciones del Obispo” (300) en orden a discernir sobre el posible acceso a los sacramentos de algunos “divorciados en nueva unión”. Creemos conveniente, como Obispos de una misma Región pastoral, acordar algunos criterios mínimos. Los ofrecemos sin perjuicio de la autoridad que cada Obispo tiene en su propia diócesis para precisarlos, completarlos o acotarlos.

1) En primer lugar recordamos que no conviene hablar de “permisos” para acceder a los sacramentos, sino de un proceso de discernimiento acompañado por un pastor. Es un discernimiento “personal y pastoral” (300).

2) En este camino, el pastor debería acentuar el anuncio fundamental, el kerygma, que estimule o renueve el encuentro personal con Jesucristo vivo (cf. 58).

3) El acompañamiento pastoral es un ejercicio de la “via caritatis”. Es una invitación a seguir “el camino de Jesús, el de la misericordia y de la integración” (296). Este itinerario reclama la caridad pastoral del sacerdote que acoge al penitente, lo escucha atentamente y le muestra el rostro materno de la Iglesia, a la vez que acepta su recta intención y su buen propósito de colocar la vida entera a la luz del Evangelio y de practicar la caridad (cf. 306).

4) Este camino no acaba necesariamente en los sacramentos, sino que puede orientarse a otras formas de integrarse más en la vida de la Iglesia: una mayor presencia en la comunidad, la participación en grupos de oración o reflexión, el compromiso en diversos servicios eclesiales, etc. (cf. 299).

5) Cuando las circunstancias concretas de una pareja lo hagan factible, especialmente cuando ambos sean cristianos con un camino de fe, se puede proponer el empeño de vivir en continencia. Amoris laetitia no ignora las dificultades de esta opción (cf. nota 329) y deja abierta la posibilidad de acceder al sacramento de la Reconciliación cuando se falle en ese propósito (cf. nota 364, según la enseñanza de san Juan Pablo II al Cardenal W. Baum, del 22/03/1996).

6) En otras circunstancias más complejas, y cuando no se pudo obtener una declaración de nulidad, la opción mencionada puede no ser de hecho factible. No obstante, igualmente es posible un camino de discernimiento. Si se llega a reconocer que, en un caso concreto, hay limitaciones que atenúan la responsabilidad y la culpabilidad (cf. 301-302), particularmente cuando una persona considere que caería en una ulterior falta dañando a los hijos de la nueva unión, Amoris laetitia abre la posibilidad del acceso a los sacramentos de la Reconciliación y la Eucaristía (cf. notas 336 y 351). Estos a su vez disponen a la persona a seguir madurando y creciendo con la fuerza de la gracia.

7) Pero hay que evitar entender esta posibilidad como un acceso irrestricto a los sacramentos, o como si cualquier situación lo justificara. Lo que se propone es un discernimiento que distinga adecuadamente cada caso. Por ejemplo, especial cuidado requiere “una nueva unión que viene de un reciente divorcio” o “la situación de alguien que reiteradamente ha fallado a sus compromisos familiares” (298). También cuando hay una suerte de apología o de ostentación de la propia situación “como si fuese parte del ideal cristiano” (297). En estos casos más difíciles, los pastores debemos acompañar con paciencia procurando algún camino de integración (cf. 297, 299).

8) Siempre es importante orientar a las personas a ponerse con su conciencia ante Dios, y para ello es útil el “examen de conciencia” que propone Amoris laetitia 300, especialmente en lo que se refiere a “cómo se han comportado con sus hijos” o con el cónyuge abandonado. Cuando hubo injusticias no resueltas, el acceso a los sacramentos es particularmente escandaloso.

9) Puede ser conveniente que un eventual acceso a los sacramentos se realice de manera reservada, sobre todo cuando se prevean situaciones conflictivas. Pero al mismo tiempo no hay que dejar de acompañar a la comunidad para que crezca en un espíritu de comprensión y de acogida, sin que ello implique crear confusiones en la enseñanza de la Iglesia acerca del matrimonio indisoluble. La comunidad es instrumento de la misericordia que es “inmerecida, incondicional y gratuita” (297).

10) El discernimiento no se cierra, porque “es dinámico y debe permanecer siempre abierto a nuevas etapas de crecimiento y a nuevas decisiones que permitan realizar el ideal de manera más plena” (303), según la “ley de gradualidad” (295) y confiando en la ayuda de la gracia.

Somos ante todo pastores. Por eso queremos acoger estas palabras del Papa: “Invito a los pastores a escuchar con afecto y serenidad, con el deseo sincero de entrar en el corazón del drama de las personas y de comprender su punto de vista, para ayudarles a vivir mejor y a reconocer su propio lugar en la Iglesia” (312).

Con afecto en Cristo.
Los Obispos de la Región. 5 de septiembre de 2016

Por gentileza, la nota fue enviada al Santo Padre, quien respondió valorando su contenido y pidiendo un esfuerzo para promover “una catequesis completa de la Exhortación que ciertamente ayudará al crecimiento, consolidación y santidad de la familia”.

Carta respuesta del papa Francisco a los obispos de Buenos Aires, Argentina(septiembre 2016).
Carta respuesta del papa Francisco a los obispos de Buenos Aires, Argentina(septiembre 2016).
Respuesta del Santo Padre:

Vaticano, 5 de septiembre de 2016

Mons. Sergío Alfredo Fenoy
Delegado de la Región Pastoral Buenos Aires

Querido hermano:

Recibí el escrito de la Región Pastoral Buenos Aires «Criterios básicos para la aplicación del capítulo VIII de Amoris laetítia». Muchas gracias por habérmelo enviado; y los felicito por el trabajo que se han tomado: un verdadero ejemplo de acompañamiento a los sacerdotes… y todos sabemos cuánto es necesaria esta cercanía del obispo con su clero y del clero con el obispo.

El prójimo «más prójimo» del obispo es el sacerdote, y el mandamiento de amar al prójimo como a sí mismo comienza para nosotros obispos precisamente con nuestros curas.

El escrito es muy bueno y explícita cabalmente el sentido del capítulo VIII de Amoris laetitia No hay otras interpretaciones. Y estoy seguro de que hará mucho bien. Que el Señor les retribuya este esfuerzo de caridad pastoral.

Y es precisamente la caridad pastoral la que nos mueve a salir para encontrar a los alejados y, una vez encontrados, a iniciar un camino de acogida, acompañamiento, discernimiento e integración en la comunidad eclesial. Sabemos que esto es fatigoso, se trata de una pastoral «cuerpo a cuerpo» no satisfecha con mediaciones programáticas, organizativas o legales, si bien necesarias. Simplemente acoger, acompañar, discernir, integrar. De estas cuatro actitudes pastorales, la menos cultivada y practicada es el discernimiento; y considero urgente la formación en el discernimiento, personal y comunitario, en nuestros Seminarios y Presbiterios.

Finalmente quisiera recordar que Amoris laetitia fue el fruto del trabajo y la oración de toda la Iglesia, con la mediación de dos Sínodos y del Papa. Por ello les recomiendo una catequesis completa de la Exhortación que ciertamente ayudará al crecimiento, consolidación y santidad de la familia.
Nuevamente les agradezco el trabajo hecho y los animo a seguir adelante, en las diversas comunidades de las diócesis, con el estudio y la catequesis de Amoris laetitia.

Por favor, no se olviden de rezar y hacer rezar por mí.
Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide.

Fraternalmente,
Francisco

Lo cierto es que, desde que la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia salió, el papa Francisco se mantuvo alejado de la discusión hasta la aparición del intercambio epistolar de septiembre 2016 con Mons. Fenoy, Delegado de la Región Pastoral de Buenos Aires, cuando el papa respondió a una carta de los obispos de la provincia eclesiástica de Buenos Aires, región que representa cerca del 40 por ciento de la población total argentina.

Estos obispos han estado trabajando en lo que hasta ahora ha sido una guía de 10 puntos, referida exclusivamente al capítulo octavo de Amoris Laetitia. Muchos sacerdotes locales se han interesado por lo que ha de ser la respuesta pastoral concreta que se suponía que ellos debían dar, y estas cartas llegaron a representar una respuesta a esas preocupaciones, aun cuando muchos se habían percatado de que las recomendaciones allí contenidas estaban aun incompletas y no preparadas para su divulgación.

El día 8 de septiembre varios miembros del clero de Buenos Aires fueron invitados a discutir los puntos, incluyendo al cardenal Mario Poli, seleccionado por el Papa como su sucesor en su antigua diócesis.

Ese mismo día 8 de septiembre el website español InfoCatólica publicó esas directrices y el mensaje epistolar adjunto de aprobación por parte de Francisco. Además, el domingo 11 por la noche, el blog italiano Il Sismografo, con frecuencia considerado como un sitio oficioso de noticias del Vaticano, publicó los dos documentos en su totalidad y en español. Y el lunes 12 L’Osservatore Romano publicó parte de los documentos en italiano.

En las directrices, éstos obispos afirman que ‘no es conveniente hablar de “permiso” para recibir los sacramentos’, sino de un proceso personal y pastoral de discernimiento. No obstante, el hecho de que el camino personal tiene que ser hecho con el acompañamiento de un sacerdote significa que una persona divorciada y vuelta a casar, por sí sola no puede decidir sobre su situación y conocer las excepciones insinuadas, complicadas y tan difícilmente determinables.

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Fuentes:

El Calvario del Padre Massimiliano Pusceddu: “Re-educación”

P. Massimiliano Pusceddu, Párroco en Vallermosa, Cerdeña.
P. Massimiliano Pusceddu, Párroco en Decimoputzu, Vallermosa, Cerdeña.

MARCO TOSATTI

¿Ud. recuerda a Don Massimiliano Pusceddu, el sacerdote de Cagliari sometido a un linchamiento mediático -basado en una patraña- y reducido al silencio y a la vida privada por su arzobispo, Monseñor Arrigo Miglio?

Vamos a refrescar la memoria. Era en junio del año pasado, cuando se recrudecía la batalla de las denominadas uniones civiles y Don Pusceddu en una homilía cita un pasaje de la carta de san Pablo a los Romanos, en la cual el apóstol de los gentiles, después de lanzar dardos contra el comportamiento homosexual concluye: “Y pues conociendo el juicio de Dios, (…) que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no solo las hacen, sino que también se complacen en los que las practican”.* Inmediatamente un periódico escribió que Don Pusceddu había dicho que los homosexuales merecen la muerte.

El texto de san Pablo es muy duro: “Por eso, Dios los entregó también a pasiones vergonzosas: sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por otras contrarias a la naturaleza. Del mismo modo, los hombres dejando la relación natural con la mujer, ardieron en deseos los unos por los otros, teniendo relaciones deshonestas entre ellos y recibiendo en sí mismos la retribución merecida por su extravío. Y como no se preocuparon por reconocer a Dios, él los entregó a su mente depravada para que hicieran lo que no se debe. Están llenos de toda clase de injusticia, iniquidad, ambición y maldad; colmados de envidia, crímenes, peleas, engaños, depravación, difamaciones. Son detractores, enemigos de Dios, insolentes, arrogantes, vanidosos, hábiles para el mal, rebeldes con sus padres, insensatos, desleales, insensibles, despiadados. Y a pesar de que conocen el decreto de Dios, que declara dignos de muerte a los que hacen estas cosas, no sólo las practican, sino que también aprueban a los que las hacen”.**

Cosa seria, especialmente en el clima cultural vigente. Don Pusceddu criticaba los matrimonios entre personas del mismo sexo, y afirmaba que no se puede complacer al mundo: “Tenemos la Palabra de Dios -dijo- y desde aquí debemos partir, debemos predicar aquello que está escrito ahí”.

La campaña de agresión mediática obtuvo éxito. Mons. Arrigo Miglio se expresó en un comunicado: prohibido indefinidamente de predicar y de tomar posiciones públicas; cierre del canal de YouTube con sus homilías; desautorización pública para el sacerdote y disculpa del obispo a todo el mundo gay.

Padre Massimiliano Pusceddu y Arzobispo de Calgary, Mons. Arrigo Miglio.
Padre Massimiliano Pusceddu y Arzobispo de Cerdeña Mons. Arrigo Miglio.

Pero lo que me dicen fuentes bien informadas de la isla, no todo termina ahí.

En los últimos días Mons. Miglio ha llamado a Don Pusceddu. En resumen, según lo que el sacerdote le confió a un amigo, el tono de la conversación fue el siguiente: “Si desea un nuevo encargo en qué desempeñarse, Ud. tiene que cambiar la forma en que predica. Debe cambiar su ‘teología’. Ud. tiene que modernizarse. Mientras, quítese esa sotana (Don Pusceddu usa hábito talar, N.D.R.) y vista de modo más cercano a la gente. Puedo hacer que tenga una experiencia de unos pocos meses en una comunidad… donde aprenda el nuevo modo de estar en la Iglesia de hoy. Porque esa visión suya de la Iglesia ya está superada. Ud. tiene poco más de 40 años… ¿desea estar marginado de por vida?”

Don Pusceddu habría respondido que no, gracias, que prefería tratar de seguir a Cristo, a los tesoros de Egipto. A lo que Mons. Miglio parece que tuvo una carcajada y lo habría despedido.

Entre otras cosas, Don Pusceddu, no teniendo trabajo alguno -pues le habría sido quitado por el obispo- no tiene ingresos.

Si la confidencia hecha al amigo es cierta -y no conociendo yo personalmente a Don Pusceddu ni creyendo que el confidente sea un propagador de patrañas- estamos frente a una re-educación, misericordiosa e incluso un poco de estalinista. Y al final, quién sabe en cuál “comunidad”, tal vez una cercana a los organizadores del Orgullo Gay de Cerdeña, autores de aquél “hermoso” spot publicitario que involucraba a un niño pequeñito…

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(*): Rom. 1:32 (iniciado según la literal de Rom. 2:2 de acuerdo al texto en lengua castellana).

(**): Rom. 1:26-32

Fuente: MARCO TOSATTI, Stilum Curiae (6 de enero de 2017).

Católicos Alerta, Arzobispo de Cerdeña sanciona a sacerdote por citar en un sermón el pasaje de la Epístola de San Pablo.